Venus

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Venus
Imagen: NASA/JPL-Caltech, Public domain · Wikimedia Commons

Datos clave

Distancia media al Solunos 108,2 millones de km (0,72 UA)
Diámetrounos 12.104 km
Masaunas 0,82 × la Tierra
Duración del día (una rotación)unos 243 días terrestres, girando al revés
Duración del añounos 225 días terrestres
Lunas0
Gravedad en la superficieunas 0,91 × la Tierra
Temperatura en la superficieunos 464 °C, casi igual de día que de noche
Presión del aire en la superficieunas 92 × la Tierra

En resumen

  • Venus tiene casi el mismo tamaño que la Tierra, pero una atmósfera densa de dióxido de carbono.
  • Su superficie se mantiene a unos 464 °C, más caliente que Mercurio, porque el aire atrapa el calor.
  • Gira al revés y muy despacio: una rotación dura más que su año.
  • Unas nubes espesas de ácido sulfúrico ocultan la superficie, así que se cartografió con radar.
  • Después de la Luna, es el objeto natural más brillante del cielo nocturno.

Cómo es Venus

Venus es el segundo planeta desde el Sol y el que más se parece a la Tierra en tamaño. Su diámetro es solo unos 650 km menor que el nuestro y su gravedad es algo más débil: una persona que pesa 100 kg en la Tierra pesaría allí unos 91 kg.

Ahí termina el parecido. Venus está envuelta en una atmósfera densa y venenosa, su superficie está lo bastante caliente para fundir plomo y no tiene agua en el suelo ni lunas.

Aire, nubes y calor

La atmósfera de Venus es dióxido de carbono en un 96 por ciento, con algo de nitrógeno. Es tan espesa que la presión en el suelo es unas 92 veces la que sentimos al nivel del mar, parecida a la que habría a unos 800 m de profundidad en los océanos de la Tierra.

Ese dióxido de carbono atrapa el calor en un efecto invernadero desbocado: el planeta absorbe la luz del Sol pero apenas puede dejar escapar el calor. Por eso la superficie está a unos 464 °C en todas partes, en el lado diurno y en el nocturno, en el ecuador y cerca de los polos. Venus está más caliente que Mercurio aunque se encuentra casi al doble de distancia del Sol.

Muy por encima, una capa de nubes amarillo pálido formadas por gotitas de ácido sulfúrico cubre todo el planeta. Estas nubes reflejan la mayor parte de la luz solar que reciben, y por eso Venus brilla tanto en nuestro cielo. Los vientos altos dan la vuelta al planeta en unos cuatro días terrestres, mucho más rápido de lo que gira el propio planeta.

La superficie y el interior

Como las nubes ocultan el suelo, los científicos cartografiaron Venus con radar, que puede atravesarlas. Los mapas muestran amplias llanuras volcánicas, miles de volcanes, largos canales de lava y unas pocas regiones elevadas que recuerdan a continentes.

Hay relativamente pocos cráteres, lo que sugiere que gran parte de la superficie quedó cubierta por lava en los últimos cientos de millones de años. Al revisar de nuevo las antiguas imágenes de radar de la Magallanes se han encontrado cambios entre una pasada y otra: una chimenea en Maat Mons que parece haberse llenado de lava nueva (publicado en 2023) y nuevas coladas de lava en Sif Mons y Niobe Planitia (publicado en 2024). Son indicios sólidos de que Venus sigue teniendo actividad volcánica.

Por dentro, Venus probablemente está construida de forma parecida a la Tierra, con un núcleo de hierro, un manto rocoso y una corteza. A diferencia de la Tierra, no tiene un campo magnético global ni señales claras de placas tectónicas en movimiento.

Al revés y despacio

Venus gira sobre su eje en sentido contrario al de la mayoría de los planetas, así que allí el Sol saldría por el oeste y se pondría por el este, si se pudiera ver a través de las nubes. Los científicos no saben bien por qué. Un gran impacto hace mucho tiempo, o las fuerzas de marea del Sol sobre su densa atmósfera, son posibles explicaciones.

Además gira extremadamente despacio. Una vuelta completa dura unos 243 días terrestres, mientras que una vuelta alrededor del Sol dura unos 225 días, así que una sola rotación es más larga que su año. Combinando ambos movimientos, de un amanecer al siguiente pasan unos 117 días terrestres.

Su órbita es la más circular de todos los planetas, y su distancia al Sol apenas cambia a lo largo del año.

La exploración de Venus

Venus fue el primer planeta visitado por una nave espacial. La Mariner 2 de la NASA pasó junto a ella en 1962 y confirmó que la superficie estaba muy caliente. El programa Venera de la Unión Soviética logró después varios hitos: en 1970 la Venera 7 hizo el primer aterrizaje con éxito en otro planeta y envió datos de temperatura y presión, y en 1982 la Venera 13 transmitió las primeras imágenes en color del suelo. Cada módulo sobrevivió solo una o dos horas al calor y la presión.

El orbitador Magallanes de la NASA funcionó de 1990 a 1994 y cartografió con radar cerca del 98 por ciento de la superficie. La Venus Express de la ESA estudió la atmósfera de 2006 a 2014, y la japonesa Akatsuki siguió su meteorología desde 2015 hasta que se perdió el contacto en 2024. La JAXA dio por terminada oficialmente esa misión en 2025, y desde entonces no queda ninguna nave en funcionamiento en Venus.

Se preparan nuevas misiones, como EnVision de la ESA y las misiones VERITAS y DAVINCI de la NASA (DAVINCI tiene previsto despegar hacia 2030), que buscan estudiar con más detalle la superficie, la atmósfera y la historia del planeta.

Cómo ver Venus en el cielo

Venus es fácil de encontrar. Aparece como un punto blanco brillantísimo y fijo, al que a menudo se llama lucero de la tarde o lucero del alba, bajo en el oeste tras la puesta de sol o en el este antes del amanecer. Cuando está en su máximo brillo puede verse incluso de día, si sabes exactamente dónde mirar.

Está mejor situada alrededor de la máxima elongación, cuando aparece más separada del Sol, hasta unos 47 grados. En esas fechas puede permanecer en el cielo oscuro hasta tres horas después de la puesta de sol o antes del amanecer.

Unos prismáticos o un telescopio pequeño muestran que Venus tiene fases como la Luna, desde un disco completo hasta una fina media luna. Las nubes se ven lisas y sin detalles. Nunca apuntes unos prismáticos o un telescopio al Sol ni cerca de él: observa solo después de la puesta de sol o antes del amanecer, porque la luz solar a través de un instrumento óptico puede dañar los ojos de forma permanente.

¿Sabías que...?

Cuando Galileo vio las fases de Venus con su telescopio en 1610, aportó un fuerte respaldo a la idea de que los planetas giran alrededor del Sol y no de la Tierra. Una serie completa de fases, desde la media luna hasta casi llena, solo tiene sentido si Venus da vueltas alrededor del Sol.

Fuentes

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