Tipos de telescopios

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Tipos de telescopios
Imagen: Cjp24, CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Datos clave

Familias ópticas principalesrefractor, reflector y catadióptrico
El número más importantela apertura (diámetro de la lente o el espejo principal)
Captación de luz frente al ojoun telescopio de 15 cm reúne unas 470 veces más luz que un ojo adaptado a la oscuridad
Más apertura por el precioreflector newtoniano en montura Dobson
Más compactos para su aperturaSchmidt-Cassegrain y Maksutov
Menos mantenimientorefractor (tubo cerrado, sin alineación)
Tipos de monturaaltacimutal y ecuatorial
Apuntado computarizadomonturas GoTo (de cualquiera de los dos tipos)

En resumen

  • Todo telescopio recoge la luz con una lente, un espejo o ambos; esa es toda la diferencia entre las tres familias.
  • La apertura, el diámetro de la lente o el espejo principal, decide lo débil y lo nítido que puede ser lo que ves.
  • Los refractores son robustos y sencillos; los reflectores dan más apertura por el dinero; los catadióptricos meten focales largas en tubos cortos.
  • Una montura estable importa tanto como la óptica: las altacimutales se mueven arriba-abajo e izquierda-derecha, y las ecuatoriales siguen la rotación del cielo.
  • Las monturas GoTo encuentran los objetos por ti, pero necesitan alimentación y una breve puesta en marcha.

Qué hace realmente un telescopio

Un telescopio tiene dos tareas. Su lente o espejo principal, llamado objetivo, recoge mucha más luz que tu pupila y luego la concentra en un foco. Un ocular, una pequeña lupa, te permite mirar esa imagen enfocada.

Recoger luz es la tarea más importante. La mayoría de los objetos del cielo nocturno son débiles más que pequeños, así que un telescopio que reúne más luz muestra más. Los aumentos quedan en segundo lugar y dependen sobre todo del ocular, no del telescopio.

Refractores: lentes delante

Un refractor usa una lente en la parte delantera de un tubo cerrado, la forma clásica que imagina casi todo el mundo. La luz atraviesa el vidrio y se desvía hasta un foco en la parte trasera. El tubo sellado impide que entren polvo y corrientes de aire, y la óptica casi nunca necesita ajustes.

Los refractores ofrecen imágenes nítidas y de alto contraste de la Luna, los planetas y las estrellas dobles, y están listos para usar enseguida. Su inconveniente es el coste por centímetro de apertura: las lentes grandes son caras y pesadas. Además, las lentes sencillas desvían los colores de forma ligeramente distinta, lo que puede añadir un leve halo violeta alrededor de los objetos brillantes; los diseños mejores, con vidrios especiales, lo reducen.

Reflectores: newtonianos y Dobson

Un reflector usa un espejo curvo en el fondo del tubo en lugar de una lente. El diseño de Isaac Newton, todavía habitual, devuelve la luz hacia arriba hasta un pequeño espejo plano que la envía por un lateral del tubo al ocular. Los espejos no producen halos de color y son mucho más baratos de fabricar en tamaños grandes.

Un Dobson es un reflector newtoniano sobre una sencilla montura de caja, de madera o metal, que gira apoyada en el suelo. Es la forma más fácil de conseguir una apertura grande, de 15 a 25 cm, con un presupuesto moderado. A cambio, abulta, su tubo abierto necesita tiempo para enfriarse a la temperatura exterior y de vez en cuando hay que colimarlo, es decir, alinear los espejos con una herramienta sencilla.

Catadióptricos: Schmidt-Cassegrain y Maksutov

Los telescopios catadióptricos combinan una fina lente correctora delante con espejos en el interior. La luz se pliega de un lado a otro, de modo que una focal larga cabe en un tubo corto y portátil. El Schmidt-Cassegrain usa una lámina correctora fina y casi plana; el Maksutov, una lente más gruesa y muy curvada.

Los dos son populares en monturas computarizadas y se transportan bien. Sus focales largas son ideales para la Luna, los planetas y los objetivos pequeños, pero ofrecen un campo de visión más estrecho para los grandes cúmulos estelares y nebulosas. También cuestan más por centímetro de apertura que un Dobson y tardan un rato en adaptarse a la temperatura exterior.

La apertura: el número que importa

La apertura es el diámetro de la lente o el espejo principal, que suele darse en milímetros o en pulgadas. La capacidad de captar luz crece con el área de la abertura, así que duplicar la apertura reúne cuatro veces más luz. Un telescopio de 15 cm recoge aproximadamente 470 veces más luz que un ojo totalmente adaptado a la oscuridad.

Más apertura significa también más detalle, porque una abertura mayor puede separar puntos de luz más próximos. Por eso los observadores con experiencia comparan los telescopios primero por su apertura y consideran casi irrelevantes las cifras de aumentos de la caja. Eso sí, la mejor apertura es la mayor que de verdad vayas a sacar fuera.

Monturas: altacimutal, ecuatorial y GoTo

Una montura altacimutal se mueve en dos direcciones sencillas: arriba y abajo, e izquierda y derecha, como la rótula de un trípode de cámara. Es intuitiva y rápida de montar; la base Dobson es un tipo de montura altacimutal.

Una montura ecuatorial tiene un eje inclinado que apunta al polo celeste, cerca de la Polar para quienes observan desde el norte. Una vez alineada, al girar un solo eje se siguen las estrellas mientras la Tierra rota, lo que ayuda con muchos aumentos y en fotografía. Es más pesada y requiere algo de aprendizaje.

Las monturas GoTo, de cualquiera de los dos tipos, llevan motores y un pequeño ordenador. Tras una breve alineación con unas pocas estrellas brillantes, apuntan a miles de objetos y los siguen. Son cómodas, pero necesitan pilas o una fuente de alimentación, y el ordenador no puede compensar un trípode que se tambalea.

Cómo elegir entre ellos

Si quieres las imágenes más brillantes y detalladas por el menor dinero y tienes sitio para guardarlo, es difícil superar un reflector Dobson. Si quieres algo ligero, con poco mantenimiento y rápido para la Luna y los planetas, te conviene un refractor pequeño. Si lo que más te importa es la portabilidad y una montura computarizada, un Maksutov o un Schmidt-Cassegrain encajan bien.

Sea cual sea el diseño, intenta mirar por varios en una agrupación astronómica local o en una observación pública antes de decidirte. Nunca apuntes un telescopio al Sol a menos que un filtro solar certificado que cumpla la norma ISO 12312-2 cubra la parte delantera del tubo; la luz concentrada puede cegar al instante.

Fuentes

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