El Sol

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El Sol
Imagen: NASA/SDO (AIA), Public domain · Wikimedia Commons

Datos clave

Distancia media a la TierraUnos 149,6 millones de km (1 UA)
DiámetroUnos 1,39 millones de km, unas 109 Tierras
Parte de la masa del sistema solarAlrededor del 99,8 %
Temperatura en la superficieUnos 5.500 °C
Temperatura del núcleoUnos 15 millones de °C
EdadUnos 4.600 millones de años
Tiempo que tarda la luz en llegar a la TierraUnos 8 minutos y 20 segundos
Duración del ciclo solarUnos 11 años; el ciclo 25 alcanzó su máximo hacia 2024–2025
Observación seguraSolo con un filtro solar certificado (ISO 12312-2)

En resumen

  • El Sol es una estrella corriente de mediana edad, una bola de hidrógeno y helio calientes que se mantiene unida por su propia gravedad.
  • En lo más profundo de su núcleo, el hidrógeno se fusiona en helio y libera la energía que nos llega como luz solar.
  • Las manchas solares son zonas más frías y oscuras causadas por campos magnéticos enredados; su número sube y baja a lo largo de unos 11 años.
  • El viento solar, una corriente constante de partículas cargadas, llena el sistema solar y provoca las auroras en la Tierra.
  • Nunca mires el Sol directamente, ni a través de prismáticos, un telescopio o el visor de una cámara sin un filtro solar certificado que cumpla la norma ISO 12312-2. Las gafas de sol, el cristal ahumado y la película fotográfica velada no son seguros.

Una estrella de cerca

El Sol es una estrella como las miles que ves de noche; simplemente está a unos 149,6 millones de km en vez de a años luz. Reúne alrededor del 99,8 % de toda la masa del sistema solar, y su gravedad mantiene en órbita a cada planeta, asteroide y cometa.

Está formado sobre todo por hidrógeno (cerca del 73 % de su masa) y helio (cerca del 25 %), con pequeñas trazas de elementos más pesados. El gas está tan caliente que se encuentra en forma de plasma, un estado de la materia en el que los átomos han perdido parte de sus electrones.

Los astrónomos clasifican el Sol como una enana amarilla, una estrella de tipo G. Suena modesto, pero dentro de él cabrían alrededor de 1,3 millones de Tierras.

Capas, del núcleo a la corona

El Sol no tiene una superficie sólida. En el centro está el núcleo, donde la temperatura alcanza unos 15 millones de °C. La energía que se produce allí avanza lentamente hacia fuera por la zona radiativa, un viaje que puede durar más de 100.000 años, y luego sube por la zona convectiva en enormes celdas de plasma en ebullición.

Lo que llamamos superficie es la fotosfera, la capa que emite la mayor parte de la luz visible, a unos 5.500 °C. Por encima están la delgada cromosfera y la corona, la atmósfera exterior. Curiosamente, la corona está mucho más caliente que la superficie, a más de un millón de grados, y los científicos aún intentan averiguar exactamente por qué.

La fusión: así brilla el Sol

En el núcleo, la presión y el calor son tan extremos que los núcleos de hidrógeno chocan y se fusionan en helio. Este proceso se llama fusión nuclear. Cada vez que ocurre, una cantidad minúscula de masa se convierte en energía, tal como describe la ecuación de Einstein E = mc².

Cada segundo, el Sol convierte unos 4 millones de toneladas de materia en energía. Aun así, tiene hidrógeno suficiente para seguir brillando de forma estable durante unos 5.000 millones de años más. Después se hinchará hasta convertirse en una gigante roja y acabará como una enana blanca pequeña y tenue.

Las manchas solares y el ciclo de 11 años

Las manchas solares son zonas oscuras de la fotosfera donde campos magnéticos intensos bloquean parte del calor que sube desde abajo. Siguen estando muy calientes, solo que menos que su entorno, y por contraste parecen oscuras. Una grande puede ser varias veces más ancha que la Tierra.

El número de manchas sube y baja en un ciclo de unos 11 años, a medida que el campo magnético del Sol se retuerce y luego se invierte. En el máximo solar son más frecuentes las manchas, las fulguraciones (estallidos repentinos de radiación) y las eyecciones de masa coronal (enormes nubes de plasma lanzadas al espacio).

El ciclo actual, el ciclo solar 25, empezó a finales de 2019. En octubre de 2024, la NASA y la NOAA anunciaron que el Sol había entrado en su fase de máximo, y la actividad siguió alta durante 2025. En 2026 el Sol avanza poco a poco hacia su próximo mínimo, aunque todavía puede haber grandes fulguraciones.

El viento solar y el clima espacial

La corona expulsa sin cesar partículas cargadas al espacio. Este flujo, el viento solar, viaja a unos 1,6 millones de km/h y llega mucho más allá de Plutón, creando una burbuja inmensa llamada heliosfera.

Cuando una ráfaga de viento solar o una eyección de masa coronal alcanza la Tierra, nuestro campo magnético canaliza las partículas hacia los polos, donde hacen brillar el aire en forma de auroras. Las tormentas fuertes también pueden afectar a los satélites, al GPS y a las redes eléctricas, y por eso organismos como la NOAA publican previsiones de clima espacial.

Cómo observar el Sol con seguridad

Nunca mires el Sol directamente, ni a través de prismáticos, un telescopio o el visor de una cámara sin un filtro solar certificado que cumpla la norma ISO 12312-2. Las gafas de sol, el cristal ahumado y la película fotográfica velada no son seguros. Incluso un vistazo breve a través de un instrumento óptico puede causar daños oculares permanentes en una fracción de segundo.

El método seguro más sencillo es la proyección. Haz un agujerito en una cartulina y deja que la luz del Sol pase por él hasta una segunda cartulina: verás una pequeña imagen del Sol. Durante un eclipse parcial, los huecos entre las hojas de los árboles hacen lo mismo.

Para verlo más de cerca, usa gafas de eclipse o un visor solar certificado según la ISO 12312-2 y, con prismáticos o telescopios, un filtro de luz blanca certificado bien sujeto sobre la abertura delantera, nunca en el ocular. Con ese equipo puedes ver cómo cambian las manchas de un día a otro mientras el Sol gira, más o menos una vez al mes.

Los observadores con experiencia usan también telescopios específicos de hidrógeno alfa, que muestran las protuberancias, arcos de gas brillante en el borde del Sol. Uses lo que uses, revisa el filtro antes de cada sesión por si tiene arañazos o agujeros, y vigila de cerca a los niños.

Fuentes

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