Fases de la Luna

Datos clave
| Mes sinódico (de luna nueva a luna nueva) | unos 29,5 días |
|---|---|
| Mes sideral (una órbita respecto a las estrellas) | unos 27,3 días |
| Distancia media a la Tierra | unos 384.400 km |
| Fases principales | luna nueva, cuarto creciente, luna llena, cuarto menguante |
| La Luna siempre está iluminada a medias | por el Sol; vemos una parte cambiante de esa mitad |
| Sale cada día | unos 50 minutos más tarde de media |
| Mejor momento para ver la luz cenicienta | creciente fino, unos días antes o después de la luna nueva |
| Mejores fases para el telescopio | de creciente a gibosa, a lo largo del terminador |
| Equipo necesario | los ojos; prismáticos o un telescopio pequeño para el detalle |
En resumen
- La Luna no produce luz propia; la mitad siempre está iluminada por el Sol, y las fases muestran cuánto de esa mitad mira hacia nosotros.
- Un ciclo completo de fases, el mes sinódico, dura unos 29,5 días.
- Creciente significa que la parte iluminada aumenta hacia la luna llena; menguante, que disminuye hacia la luna nueva.
- El creciente se ve inclinado o al revés según tu latitud y hemisferio, pero la fase es la misma para todos.
- La luna llena es el peor momento para ver cráteres; la línea entre luz y sombra cerca de los cuartos muestra más detalle.
Por qué la Luna tiene fases
La Luna solo brilla porque refleja la luz del Sol. En cualquier momento, el Sol ilumina exactamente la mitad de ella, igual que ilumina la mitad de la Tierra durante el día. Lo que cambia a lo largo del mes es cuánto de esa mitad iluminada podemos ver desde la Tierra.
Mientras la Luna orbita la Tierra, cambia el ángulo entre el Sol, la Tierra y la Luna. Cuando la Luna está más o menos entre nosotros y el Sol, su cara iluminada mira hacia el otro lado y no vemos casi nada: luna nueva. Cuando está al otro lado de la Tierra respecto al Sol, vemos toda la cara iluminada: luna llena. Todo lo que hay entre medias es una vista parcial.
Un mito común dice que la sombra de la Tierra causa las fases. No es así. La sombra de la Tierra solo alcanza la Luna durante un eclipse lunar, que es un fenómeno distinto y mucho menos frecuente.
El ciclo de 29,5 días
La Luna tarda unos 27,3 días en dar una vuelta a la Tierra medida respecto a las estrellas lejanas. Es el mes sideral. Pero en ese tiempo la Tierra también avanza en su órbita alrededor del Sol, así que la Luna necesita unos dos días más para volver a alinearse con el Sol. Ese ciclo más largo, de unos 29,5 días de una luna nueva a la siguiente, es el mes sinódico, y marca el ritmo de las fases.
La palabra mes está emparentada en muchas lenguas con la palabra Luna, y muchos calendarios, como el islámico y el hebreo, se basan en este ciclo. Como la Luna avanza hacia el este en su órbita, sale de media unos 50 minutos más tarde cada día.
Los nombres de las fases
Luna nueva: la Luna está cerca del Sol en el cielo y nos muestra su cara oscura, así que normalmente no se ve. Luna creciente: aparece un hilo fino en el cielo del atardecer, tras la puesta de sol, que crece cada noche.
Cuarto creciente: aproximadamente una semana después de la luna nueva, se ilumina la mitad del disco. Se llama cuarto porque la Luna ha recorrido una cuarta parte de su órbita. Gibosa creciente: está iluminada más de la mitad, y la forma abultada crece hacia la llena.
Luna llena: unas dos semanas después de la luna nueva, se ilumina toda la cara. Sale hacia la puesta de sol y está en el cielo toda la noche. Después viene la gibosa menguante y luego el cuarto menguante, cuando se ilumina la otra mitad y la Luna sale hacia medianoche. Por último, una luna menguante aparece en el cielo de la mañana antes del amanecer y se va encogiendo hasta la siguiente luna nueva.
Creciente, menguante y el giro del hemisferio
Creciente significa que aumenta y menguante que disminuye. Desde el hemisferio norte, una luna creciente está iluminada por la derecha y una menguante por la izquierda. Un viejo truco dice que la Luna es mentirosa: cuando forma una D está creciendo, y cuando forma una C está decreciendo.
Desde el hemisferio sur la imagen se invierte, porque allí se ve la Luna al revés en comparación con el norte. Una luna creciente está iluminada por la izquierda. Cerca del ecuador, el creciente suele parecer una barca o una sonrisa, casi tumbado, por la forma en que el camino de la Luna corta el horizonte en esas latitudes.
La fase en sí es la misma para todo el mundo en la misma noche. Solo cambia su orientación en tu cielo.
La luz cenicienta
Cuando la Luna es un creciente fino, a menudo se ve el resto de su disco brillando débilmente. Esta suave luz gris se llama luz cenicienta. La luz del Sol se refleja en las nubes, los océanos y el hielo de la Tierra, viaja hasta la Luna, ilumina su cara nocturna y rebota de vuelta hacia nosotros.
La luz cenicienta es más fácil de ver unos días antes o después de la luna nueva, en el crepúsculo de la tarde o de la mañana. Leonardo da Vinci la explicó correctamente hace unos 500 años. Su brillo cambia ligeramente con la nubosidad de la Tierra, así que los científicos incluso la han usado para estudiar el clima terrestre.
Las mejores fases para observar
La luna llena se ve brillante y hermosa, pero es el momento más difícil para ver cráteres. Con el Sol cayendo de lleno sobre la cara que nos mira, casi no hay sombras y los relieves se ven planos.
El mayor detalle aparece a lo largo del terminador, la línea entre la parte iluminada y la oscura. Allí el Sol está bajo en el horizonte lunar y las sombras largas hacen que cráteres, montañas y valles destaquen con nitidez. Los días alrededor de los cuartos creciente y menguante son excelentes, y una luna creciente o gibosa también merece la pena.
Si quieres ver estrellas débiles, galaxias o lluvias de meteoros, organízate en torno a la luna nueva, cuando el cielo está más oscuro. La luna llena es buena para paseos nocturnos y fotos de la salida de la Luna, sobre todo cuando está cerca del horizonte y se ve dorada.
Cómo observar la Luna
La Luna es el objeto más fácil de observar del cielo: puedes hacerlo desde una ciudad, incluso con algo de bruma. Solo con los ojos, sigue la fase de una noche a otra y apunta dónde y cuándo sale la Luna.
Unos prismáticos ya muestran grandes cráteres y las llanuras oscuras llamadas mares. Un telescopio pequeño revela cordilleras y paredes de cráteres con gran nitidez. La Luna puede resultar molestamente brillante en un telescopio, así que ayuda usar menos aumentos o un sencillo filtro lunar. Un móvil apoyado en el ocular puede hacer buenas fotos. Cuando el creciente joven está cerca del Sol poniente, espera a que el Sol esté por completo bajo el horizonte antes de apuntar con prismáticos o telescopio.