Constelaciones

Datos clave
| Constelaciones oficiales | 88, reconocidas por la UAI |
|---|---|
| Límites fijados | 1928–1930, por la UAI |
| La más grande | Hidra, la Serpiente de Agua |
| La más pequeña | Crux, la Cruz del Sur |
| Constelaciones en el recorrido anual del Sol | 13, incluida Ofiuco |
| Asterismos famosos | el Carro (Osa Mayor), el Triángulo de Verano, el Hexágono de Invierno |
| Equipo necesario | Ninguno; tus ojos y un mapa estelar |
| Mejor momento para aprenderlas | Noches sin Luna, lejos de las luces de la ciudad |
En resumen
- Una constelación es una región oficial del cielo, no solo un dibujo de estrellas unidas por líneas.
- La Unión Astronómica Internacional reconoce 88, que cubren todo el cielo sin dejar huecos.
- Los asterismos, como el Carro de la Osa Mayor, son figuras muy conocidas que no son constelaciones oficiales.
- El Sol atraviesa 13 constelaciones, no 12; los signos de la astrología son un sistema simbólico distinto.
- Aprende primero unas pocas figuras brillantes de referencia, como Orión o el Carro, y avanza desde ellas.
Qué es en realidad una constelación
Mira hacia arriba en una noche despejada y tu cerebro empezará a unir puntos casi sin querer. Las personas de todas las culturas hicieron lo mismo y convirtieron grupos de estrellas en cazadores, animales y héroes. Esas figuras son el sentido antiguo de la palabra constelación.
Los astrónomos actuales usan un significado más preciso. Una constelación es una zona definida del cielo con fronteras fijas, algo parecido a un país en un mapa. Cualquier estrella, galaxia o cometa que señales se encuentra dentro de una sola de ellas.
Las estrellas de una figura no suelen estar cerca unas de otras en el espacio. Solo se alinean desde nuestro punto de vista. Una estrella de Orión puede estar a unos cientos de años luz, mientras que su vecina en el dibujo está a más del doble de distancia.
Por qué hay exactamente 88
Muchos de los nombres actuales proceden de las 48 constelaciones que recopiló el astrónomo griego Ptolomeo hacia el año 150. Entre los siglos XVI y XVIII, navegantes y cartógrafos europeos añadieron otras, sobre todo en el cielo austral, que no se veía desde el Mediterráneo.
A comienzos del siglo XX, los distintos atlas estelares no coincidían en nombres ni en límites. En 1922 la Unión Astronómica Internacional (UAI), el organismo mundial de los astrónomos profesionales, acordó una lista de 88. Entre 1928 y 1930 fijó sus fronteras siguiendo las líneas de la cuadrícula de coordenadas celestes, de modo que toda la esfera queda cubierta sin huecos ni solapamientos.
La mayor es Hidra, una larga serpiente que se extiende por buena parte del cielo de primavera. La más pequeña es Crux, la Cruz del Sur, que resulta fácil de localizar desde el hemisferio sur pese a su tamaño.
Asterismos: figuras dentro de figuras
Algunas de las formas más famosas del cielo no son constelaciones oficiales. Se llaman asterismos, que simplemente significa una agrupación de estrellas reconocible.
El Carro, o Cazo, son siete estrellas brillantes que forman el lomo y la cola de la Osa Mayor. El Triángulo de Verano une tres estrellas brillantes de tres constelaciones distintas: Vega en la Lira, Deneb en el Cisne y Altair en el Águila. El Hexágono de Invierno hace lo mismo con seis estrellas brillantes del invierno.
Los asterismos suelen ser la mejor forma de empezar, porque son más grandes, más brillantes y más sencillos que las constelaciones completas que los rodean.
Constelaciones frente a signos del zodiaco
Mientras la Tierra gira alrededor del Sol, el Sol parece desplazarse sobre el fondo de estrellas siguiendo una línea llamada eclíptica. Las constelaciones situadas a lo largo de esa línea son las constelaciones zodiacales de la astronomía.
En realidad, la eclíptica cruza 13 constelaciones. La decimotercera es Ofiuco, el Portador de la Serpiente, que el Sol atraviesa durante un par de semanas entre finales de noviembre y diciembre. Además, las constelaciones reales tienen tamaños desiguales, así que el Sol pasa tiempos muy distintos en cada una.
Los 12 signos de la astrología son porciones iguales de 30 grados del año, establecidas hace unos 2.000 años. Desde entonces, un lento bamboleo del eje terrestre llamado precesión ha desplazado las fechas aproximadamente un mes. Por eso, el día de tu cumpleaños el Sol no suele estar en la constelación de «tu» signo. La astronomía mide dónde están las cosas; la astrología es un sistema de creencias sin respaldo científico.
Cómo aprenderlas
Empieza con una figura brillante de referencia que puedas encontrar siempre y úsala para localizar a sus vecinas. Aprender dos o tres constelaciones nuevas al mes es un ritmo realista.
Sal en una noche sin Luna, lejos de luces intensas, y da tiempo a tus ojos para que se adapten. Un planisferio (una rueda estelar giratoria de cartón) o una aplicación de mapas del cielo en modo nocturno te mostrarán qué hay en el cielo desde tu lugar y a esa hora.
No esperes que los dibujos se parezcan a sus nombres. Una «osa» o un «cisne» solo cobran sentido cuando sabes qué estrellas unir. La paciencia y las visitas repetidas importan más que cualquier equipo.
Constelaciones fáciles según la estación
Para latitudes medias del hemisferio norte, estos son buenos primeros objetivos en el cielo vespertino. Orión, el Cazador, domina el invierno, con tres estrellas en fila que forman su cinturón y la estrella roja Betelgeuse en uno de sus hombros.
La Osa Mayor, donde está el Carro, se sitúa alta en las noches de primavera y es visible todo el año desde gran parte de Estados Unidos, Europa y Turquía. Casiopea, una brillante forma de W o de M, está al otro lado de la estrella Polar respecto al Carro y se ve mejor en otoño.
En verano, busca el Cisne volando a lo largo de la Vía Láctea, con Deneb en su cola. Bajo, hacia el sur, encontrarás Escorpio, cuya cola curvada y su corazón rojo, la estrella Antares, de verdad recuerdan a un escorpión.