Brillo de las estrellas y magnitud

Datos clave
| El Sol | magnitud de unos −26,7 |
|---|---|
| Luna llena | unos −12,7 |
| Venus en su máximo brillo | unos −4,6 |
| Sirio, la estrella más brillante de la noche | −1,46 |
| Estrella Polar | unos +2,0 |
| Límite a simple vista, lugar oscuro | unos +6 |
| Límite a simple vista, centro urbano | unos +2 a +3 |
| Un paso de magnitud | unas 2,5 veces en brillo |
| Cinco pasos de magnitud | exactamente 100 veces en brillo |
En resumen
- La magnitud es la escala de brillo de la astronomía y funciona al revés: los números menores indican objetos más brillantes.
- Cada paso de una magnitud supone un cambio de brillo de unas 2,5 veces; cinco pasos equivalen exactamente a 100 veces.
- La magnitud aparente es lo brillante que algo se ve desde la Tierra; la absoluta, lo brillante que es en realidad.
- Bajo un cielo realmente oscuro el ojo llega a la magnitud 6; en una ciudad iluminada, a menudo solo a 2 o 3.
- La contaminación lumínica puede ocultar la mayoría de las estrellas que podrías ver.
Una escala antigua que va al revés
Hace más de 2.000 años, el astrónomo griego Hiparco clasificó las estrellas en seis categorías. Las más brillantes eran de «primera magnitud» y las más débiles que podía ver, de «sexta magnitud». Todavía usamos su idea, y por eso un número mayor indica una estrella más débil.
En 1856, el astrónomo inglés Norman Pogson dio a la escala una base precisa. Definió una diferencia de cinco magnitudes como exactamente un factor de 100 en brillo. Así, cada paso equivale a unas 2,512 veces.
Como la escala tuvo que ampliarse para incluir objetos muy brillantes, ahora baja de cero. Los números negativos son simplemente más brillantes que la magnitud 0.
Ejemplos reales, de lo brillante a lo débil
El Sol brilla con una magnitud de unos −26,7, de lejos el objeto más brillante de nuestro cielo. Nunca lo mires directamente ni a través de ningún instrumento óptico sin un filtro solar certificado que cumpla la norma ISO 12312-2; puede dañarte los ojos en segundos.
La Luna llena ronda −12,7, y Venus puede llegar a unos −4,6 en su mejor momento. Sirio, la estrella más brillante de la noche, tiene −1,46. La estrella Polar es un modesto +2, algo que sorprende a muchos que la imaginan deslumbrante.
En el extremo débil, el ojo sin ayuda bajo un cielo muy oscuro llega como mucho a cerca de +6. Unos prismáticos amplían ese límite a +9 o +10, y los grandes telescopios llegan mucho más lejos.
Magnitud aparente frente a magnitud absoluta
La magnitud aparente es lo brillante que se ve un objeto desde la Tierra. Depende de dos cosas: cuánta luz emite y a qué distancia está.
La magnitud absoluta elimina la distancia de la ecuación. Es la magnitud aparente que tendría una estrella si estuviera exactamente a 10 pársecs, unos 32,6 años luz. Esto permite a los astrónomos comparar estrellas de forma justa.
El Sol ilustra bien la diferencia. Su magnitud aparente es −26,7 solo porque está muy cerca. Su magnitud absoluta es de unos +4,8, así que a 32,6 años luz sería una estrella débil que pasaría fácilmente desapercibida. Algunas estrellas que nos parecen tenues son en realidad mucho más potentes que el Sol, solo que están mucho más lejos.
Cómo cambia tu límite la contaminación lumínica
La luz artificial dispersada en el aire hace que el cielo brille, y ese resplandor ahoga las estrellas débiles. Los astrónomos llaman magnitud límite a la de la estrella más débil que puedes ver.
Desde un lugar oscuro y apartado puedes ver estrellas hasta la magnitud 6, lo que supone unos pocos miles de estrellas en todo el cielo en un momento dado. En un barrio de las afueras, el límite suele rondar 4 o 5, y en un centro urbano muy iluminado puede bajar a 2 o 3, con solo unas pocas decenas de estrellas.
La Luna también influye. Una Luna llena brillante puede borrar las estrellas débiles incluso en el campo, así que las semanas de luna nueva son las mejores para observar a fondo.
Cómo juzgar el brillo por tu cuenta
Empieza comparando estrellas de magnitud conocida. Vega y Arturo están cerca de 0, las estrellas del Carro de la Osa Mayor rondan casi todas +2 y la Polar está en torno a +2.
Para estimar el límite de tu cielo, elige una constelación conocida y busca en ella la estrella más débil que veas de forma estable. Consulta su magnitud en una aplicación de mapas del cielo. Repetirlo en noches distintas muestra cómo la bruma, la Luna y las luces cercanas cambian lo que ves.
Deja que tus ojos pasen unos 20 o 30 minutos a oscuras antes de juzgar. La visión lateral, mirar un poco hacia un lado de una estrella débil, ayuda porque el borde del ojo es más sensible con poca luz.
Por qué importa la magnitud
Todos los mapas estelares, previsiones de cometas e informes de meteoros usan magnitudes. Si una previsión dice que un cometa puede llegar a magnitud 5, ya sabes que debería verse a simple vista desde un lugar oscuro, pero probablemente no desde la ciudad.
La misma escala sirve para planetas, satélites e incluso la Estación Espacial Internacional, que puede acercarse a −6 en su máximo brillo. Cuando conoces unas cuantas estrellas de referencia, puedes interpretar cualquier fenómeno del cielo y decidir si merece la pena salir a verlo.