Cómo ver una lluvia de meteoros

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Cómo ver una lluvia de meteoros
Imagen: Amir shahcheraghian, CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Datos clave

Equipo necesarioninguno; solo tus ojos, una tumbona y ropa de abrigo
Mejor hora de la nochede medianoche al amanecer, sobre todo en las últimas horas antes del crepúsculo
Adaptación a la oscuridadunos 20–30 minutos lejos de pantallas y luces
Adónde mirara media altura en el cielo, a unos 45° del radiante
El peor enemigouna Luna brillante, que puede ocultar la mayoría de los meteoros débiles
Recuentos realistasa menudo entre un tercio y la mitad de la THZ, o menos, desde las afueras
Lluvias más intensasCuadrántidas, Perseidas y Gemínidas
Fotografía básicaobjetivo gran angular, trípode, exposiciones de 15–25 segundos, muchas tomas

En resumen

  • Los meteoros de una lluvia parecen salir de un punto, el radiante, pero pueden aparecer en cualquier parte del cielo.
  • La tasa horaria cenital (THZ) es una cifra ideal; con cielos reales verás menos.
  • Las horas posteriores a la medianoche son las mejores, porque tu lado de la Tierra avanza entonces de frente hacia los restos.
  • Un lugar oscuro y una noche sin Luna importan más que cualquier cosa que puedas comprar.
  • Ponte cómodo, ten paciencia y da a tus ojos al menos 20 minutos para adaptarse.

El radiante: de dónde parecen venir los meteoros

Durante una lluvia de meteoros, la Tierra atraviesa una corriente de polvo dejada por un cometa o, a veces, por un asteroide. Los granos se desintegran a gran altura en la atmósfera en forma de meteoros, las conocidas estrellas fugaces. Nuestra guía sobre los meteoros explica la ciencia; esta trata de cómo observarlos.

Como las partículas viajan en paralelo, sus estelas parecen abrirse desde un mismo punto, el radiante, igual que las vías paralelas del tren parecen juntarse a lo lejos. La lluvia recibe el nombre de la constelación donde está el radiante, como Perseo en el caso de las Perseidas.

No hace falta mirar fijamente al radiante. Los meteoros cercanos a él se ven cortos, así que es mejor observar una zona del cielo a unos 45° de distancia, donde las estelas parecen más largas.

La THZ frente a lo que verás de verdad

Las previsiones de lluvias suelen citar la tasa horaria cenital, o THZ. Es el número de meteoros que vería un observador en una hora bajo un cielo perfectamente oscuro y con el radiante justo en el cenit.

Las condiciones reales casi nunca son así. El radiante suele estar más bajo, la contaminación lumínica y la luz de la Luna ocultan los meteoros débiles, y parte de tu vista queda tapada por árboles o edificios.

Como orientación aproximada, desde un lugar rural oscuro podrías ver entre un tercio y la mitad de la THZ, y desde un jardín de las afueras, bastante menos. Una THZ de 100 puede significar en la práctica entre 20 y 50 meteoros por hora, lo que sigue siendo un buen espectáculo.

El momento y la Luna

La tasa de meteoros suele aumentar después de la medianoche. De madrugada, tu lado de la Tierra mira en la dirección de nuestro movimiento orbital, así que recoge más partículas, como el parabrisas de un coche bajo la lluvia.

Además, el radiante va subiendo a lo largo de la noche, lo que aumenta el recuento. Para la mayoría de las lluvias, la mejor franja va desde alrededor de la 1 de la madrugada hasta las primeras luces del alba; las Gemínidas son una excepción y ya son buenas desde última hora de la tarde.

Consulta la fase lunar antes de hacer planes. Una Luna llena o gibosa ilumina el cielo y puede borrar todo salvo los meteoros más brillantes; en ese caso, ponte de espaldas a la Luna o déjala fuera de tu campo de visión.

Cómo observar: primero, la comodidad

Busca un lugar oscuro con una vista amplia del cielo, lejos de las farolas. Túmbate en una tumbona, una esterilla o una manta para poder mirar hacia arriba mucho rato sin forzar el cuello.

Las noches refrescan, incluso en agosto. Lleva más capas de las que creas necesitar, un gorro, una bebida caliente y algo para protegerte del rocío. Una linterna roja conserva tu visión nocturna; las pantallas blancas del móvil la arruinan en segundos.

Deja al menos 20–30 minutos para que tus ojos se adapten y piensa en observar una hora o más. Los meteoros suelen llegar en grupos con pausas tranquilas, así que la paciencia tiene premio.

Fotografiar meteoros

Los meteoros son impredecibles, así que el truco es hacer muchas fotos y esperar que unas pocas capten una estela. Coloca la cámara en un trípode firme, usa un objetivo gran angular a su máxima apertura y enfoca a mano sobre una estrella brillante.

Funcionan bien exposiciones de unos 15–25 segundos con ISO alto; configura la cámara para disparar de forma continua con un intervalómetro o un mando. Apunta a unos 45° del radiante e incluye algo de paisaje para dar escala.

Muchos móviles recientes tienen modos nocturnos capaces de captar meteoros brillantes. Cuenta con muchas tomas vacías: unos cientos de fotos pueden contener solo un puñado de meteoros, y es normal.

Calendario anual de lluvias de meteoros

Cuadrántidas: máximo hacia el 3–4 de enero, THZ de unos 80–120, con un máximo muy corto de pocas horas. Líridas: máximo hacia el 22 de abril, THZ de unos 18. Eta Acuáridas: máximo hacia el 6 de mayo, THZ de unos 50, mejores desde el hemisferio sur.

Delta Acuáridas del Sur: máximo hacia el 30 de julio, THZ de unos 25. Perseidas: máximo hacia el 12–13 de agosto, THZ de unos 100, en cálidas noches de verano en el norte. Dracónidas: máximo hacia el 8 de octubre, normalmente débiles, pero a veces sorprenden.

Oriónidas: máximo hacia el 21 de octubre, THZ de unos 20, restos del cometa Halley. Leónidas: máximo hacia el 17 de noviembre, THZ de unos 15. Gemínidas: máximo hacia el 13–14 de diciembre, THZ de unos 150, a menudo la mejor del año. Úrsidas: máximo hacia el 22 de diciembre, THZ de unos 10.

Las fechas de máximo varían un día más o menos de un año a otro. Consulta un calendario actualizado, como el de la American Meteor Society o la International Meteor Organization, para conocer el máximo exacto y la fase lunar.

Fuentes

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